jueves, 7 de octubre de 2010

animalitos con mucha suerte

Erase una vez en un lugar muy lejano, donde los animales Vivian  felices y gozaban de su propia libertad, donde primaba la paz e imaginación.
Este lugar era una isla, poseía majestuosos lugares, hasta que un día se veía llegar un enorme barco muy tenebroso, entonces los animales salieron despavoridos a esconderse porque presentían que algo malo les sucedería. En ese barco arribaron unos despiadados y terribles micos ladrones, los cuales se querían apropiar de la isla y hacer de este lugar un desastre total; estos pequeñitos y locos visitantes querían apropiarse de las maravillas que allí existía sin tener piedad de los daños que se pudieran ocasionar. Desde entonces ningún animal viva feliz, todos tenían que cuidar de las pocas cosas que les quedaban, ya no había libertad y orden todo era descontrol. Así pasaron meses, hasta que un dia uno de los animales de la manada de los elefantes decidió convertirse en un elefante policía, el cual quería devolverle la felicidad a su isla, y así hacer que estos despiadados micos ladrones regresaran a su barco y que se fueran hacia el lugar de donde habían venido. Pero no era una tarea fácil, los micos no les temían a nadie ni siquiera a este gran elefante que pese a su tamaño seria más fuerte que ellos, pero estos micos lo miraban venir y se burlaban de el haciéndolo sentir inferior que ellos. El elefante quiso desfallecer por un momento, se sentó junto al mar y se puso a llorar, mientras tanto pensaba en cumplir la promesa que el les había hecho a todos los demás animales, en medio de su pensamiento de querer cumplir con lo propuesto, se ve interrumpido por un extraño ruido, el cual  provenía de una pequeña barca que venia habitada de unas gatas alegres muy hermosas, las cuales llamaban mucho la atención del frustrado elefante; al llegar las gatas a la isla se acercaron al elefante y le preguntaron por las maravillas por las cuales les habían hablado, entonces el elefante muy triste y con una lagrima en sus ojos les respondió que unos micos ladrones se habían adueñado de la isla y habían acabado con la tranquilidad y las maravillas que allí algún dia había existido, el elefante les pregunto a las gatas que de donde venían ya que se les veía muy alegres, ellas respondieron que venían ed un lugar muy lejano conocido por su extensa vegetación e innumerables especies que allí habitaban, conocido con el nombre del amazonas.
Las gatas le pidieron al elefante que les mostrara los poco que quedaba de esta encantadora isla y un lugar donde poder descansar para así poder emprender el viaje de regreso al dia siguiente. El elefante acepto mostrarles la isla a medida que empezaban a caminar las gatas veían la tristeza en la que esta isla y sus habitantes se habían convertido por la culpa de los despiadados micos.
En medio de la caminata las gatas alegres alcanzan a observar un barco, y le preguntaron al elefante que quienes habían llegado en el, el elefante les responde que hacia unos meses atrás en el habían llegado los micos ladrones que convirtieron la isla en un lugar infeliz.
Al anochecer llegaron al refugio, el elefante, le muestra el lugar en donde pueden descansar, las gatas le dicen al elefante que las acompañe por un momento, este tomo puesto junto a ellas, las gatas le dicen al elefante que en medio del recorrido por la isla observaron la cantidad de especies que allí habitan, la situación en la cual estaban, y la tristeza que se les veían en su rostro, el elefante les responde que el lleva mucho tiempo tratando de solucionar el problema y así poder ayudar a sus amigos, pero aun no logra saber como hacerlo. Las gatas le cuentan al elefante que el lugar donde ella viven hay mucho espacio para que vivan alla otros animales, y que si el y los animales decidieran podrían vivir allí junto a ellas.
Mientras tanto el elefante le dio mucho gusto la propuesta de las gatas, pero pensaba en como harían para poder llegar a ese lugar, ya que ellos no tenían una barca lo suficientemente grande para poder transportarse, porque  en la barca en que las gatas habían llegado no cabían todos. Entonces una de las gatas se acordó del barco que habían visto en la orilla del mar, y pensó en la grandiosa idea de que tomaran el barco prestado para emprender el viaje hacia  el amazonas, el elefante asustado acepto la propuesta, y planearon la huida que sería al siguiente día a la media noche.
Al amanecer se colocaron en la tarea de avisarles a los demás animales que marcharían del lugar en el barco en el que habían llegado los micos ladrones; muchos de los animales se alegraron y los otros sintieron miedo y tristeza porque dejarían el sitio en el cual habían nacido y vivido durante casi toda su vida.
 Al transcurrir el día, observaban los movimientos que hacían los micos, se dieron cuenta y se dieron cuenta que estos micos ladrones no eran tan inteligentes y astutos como lo parecían, estos eran unos despistados y no valoraban todo lo que se habían robado.
Llegada la media noche, todos empezaron a emprender la huida, uno por uno fueron subiendo al barco lo más rápido posible, mientras los micos ladrones dormían. De repente uno de los micos ladrones se dio cuenta de que los demás animales ya estaban a bordo del barco, y a punto de emprender el viaje, pero había un gran problema una de las gatas faltaba por subir al barco, la gata corría y corría porque el mico la perseguía sin piedad. El elefante policía muy generoso estiro su trompa por la borda del barco para poder ayudarla, y la gata trepo por esta, hasta que logro librarse del mico ladrón.
Los animales muy felices se reirán de ver a los micos impotentes de no poder hacer nada, debido a que no tendrían en que salir de ella. Ya que el barco y la pequeña barca marchaban con ellos. Mientras tanto la gata demostraba su agradecimiento al elefante que la había salvado, al transcurrir el viaje estos dos se fueron enamorando, y llegando a la amazonas el elefante muy ansioso le propuso a su gata que se casaran ya que estaba perdidamente enamorado de ella, y se había dado cuenta de que la gata era muy valiosa y quería pasar el resto de su vida con ella.
Al concluir el viaje al amazonas lo primero que quisieron hacer la gata y el elefante, fue unir el amor que se sentían, y se dirigieron hacia la iglesia del pueblo la cual el cura a cargo era un pingüino. Ellos se casaron y vivieron felices al lado de todos los animales que conocieron, y con quienes habían llegado de la isla.
Mientras tanto en la isla los micos arrepentidos y ano podían hacer nada para remediar lo que habían hecho.

“A pesar de las circunstancias en las que vivamos, siempre debemos luchar para poderlas mejorar, y así conseguir cumplir nuestras grandes metas. Nunca desfallezcan.”

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